El creciente número de olas de calor, consecuencia directa del calentamiento global, obliga a muchos hogares a elegir entre soportar el estrés por calor hasta sus casas o pagar el alto costo y luego el consumo, a veces irrazonable, de un acondicionador de aire. Enfriar su casa se ha convertido en una prioridad para la salud y el confort, al igual que el agua potable, la electricidad y la calefacción, para que su casa no se convierta en una caldera. Es obvio que un ventilador no le será de mucha ayuda si el termómetro muestra una temperatura ambiente superior a 30° en casa. Esto nos deja con la solución del aire acondicionado, que es eficiente pero caro de comprar y usar, poco respetuoso con el medio ambiente, poco móvil y capaz de causar un choque térmico a los niños pequeños, las mujeres embarazadas y los ancianos, y la del enfriador de aire, que es menos eficiente pero más respetuoso con el medio ambiente, barato de comprar y usar, y seguro para la salud. ¿Pero qué es un enfriador de aire? Es simplemente un electrodoméstico que se encarga del proceso natural de enfriar el aire por evaporación. El aire caliente (e idealmente seco) pasa a través de una almohadilla humedecida con agua fría y luego es expulsado al exterior, más fresco y húmedo, por un ventilador dentro del refrigerador. Este fenómeno de soplado hace que el agua se evapore, liberando una cantidad significativa de energía al pasar de un estado líquido a uno gaseoso. Esta energía será recuperada del aire, lo que resultará en una ligera disminución de la temperatura ambiente de la habitación en la que se encuentra el refrigerador de aire. Este ciclo, que se produce varias veces seguidas, permite, por tanto, disfrutar de una bajada de temperatura (con enfriadores de aire de alta potencia) o, alternativamente, de una agradable sensación de frescor (con enfriadores de aire de baja potencia). Bajo precio de compra, bajo impacto en la factura de la electricidad, bajo impacto ambiental, sin instalación previa, movilidad y facilidad de uso… estas son las principales ventajas de este modo de funcionamiento que no utiliza ningún gas nocivo, a diferencia de otras soluciones que compiten con él. En resumen, el enfriador de aire es una versión sofisticada y sofisticada de la famosa toalla mojada colocada en un ventilador. No es necesario que haya aberturas en sus paredes. Se trata de un concepto fácil de usar que hará las delicias de los usuarios que no estén familiarizados con este tipo de aparatos.