En el siglo XIII, en Holanda, hay evidencia de un juego llamado colf que sería el origen del golf moderno. Pero es en Escocia, en el siglo XV, donde toma sus características actuales cuando los palos y pelotas llegan a la costa este del país. En 1627, el primer fabricante de palos se mudó al norte de Edimburgo a St. Andrews. El 2 de abril de 1744, se celebró el primer torneo de golf en Leith. En esta ocasión, la Honorable Compañía de Golfistas de Edimburgo puso en marcha las primeras trece reglas del golf: una pequeña pelota que rueda, que rueda… Hecha inicialmente de una concha de cuero de vaca rellena de plumas y luego cerrada con una aguja, la pelota de golf estaba vestida, desde 1848, con una goma de látex natural llamada gutapercha. Este nuevo material contribuyó a facilitar la fabricación, se mejoró la resistencia y los costos. A partir de 1779, había golfistas en los Estados Unidos (Virginia). Luego los primeros campos de golf se abrieron en la India (1829), Australia (1851) y Pau, Francia, en 1856. Este último es el primer curso fuera de los territorios o posesiones del Imperio Británico. Considerado durante mucho tiempo como un deporte elitista, el golf tiende a convertirse en un deporte de ocio con la aparición de muchos campos para el público en general. En Francia, el número de licenciatarios ha aumentado en un 40% desde el año 2000 y 600.000 personas* lo practican, convirtiéndolo en la octava actividad deportiva del país.